Revista La Maza N° 69


EDITORIAL
  A cuarenta años del golpe de estado que inauguró la etapa de la mayor y más sangrienta represión contra el pueblo argentino que hayamos conocido en toda nuestra historia, la vida política del país y de la región parece haber dado un salto hacia atrás. 
La visita de Barack Obama, prácticamente en la misma fecha en la que se dio el golpe, constituye, simbólicamente, la cumbre de ese giro. Se trata del mismo Obama que mantiene a casi cien prisioneros, sin juicio ni defensa,  en las mazmorras   de Guantánamo; el que bombardeó sin piedad aldeas afganas asesinado civiles y destruyendo escuelas y hospitales; el  que utilizó drones y tropas secretas para asesinar opositores a la hegemonía imperial; el  que envió otros 30.000 soldados a ocupar las montañas de Pakistán y Afganistán; el que amparo las masacres israelitas contra Gaza y Palestina y  siguió otorgando ayuda y armamento a los fascistas de Israel; el que mantuvo un sistema de espionaje internacional que vigilaba hasta los propios presidentes aliados; el que ni siquiera garantiza el fin de la discriminación a sus hermanos de raza, asesinados cotidianamente por sus policías; el que preside el país con la mayor cantidad de presos sociales del mundo y con mayor desigualdad de ingresos entre los países avanzados…El mismo que fue premiado con el Nobel de la Paz!!!. Y no es una coincidencia que su visita coincida con el aniversario de un golpe de estado que fue apañado por su país y sus servicios de inteligencia, como todos los que se dieron en esos años en el continente. No es casual que, cuarenta años después, el presidente del país que impulsó  el golpe militar genocida se abrace con un presidente argentino  cuya familia y empresas y él mismo se enriquecieron súbita y colosalmente al abrigo de sus bayonetas en fabulosa estafas con las obras públicas.
La región toda parece estar sufriendo una embestida de la reacción política. La crisis de los patéticos gobiernos populistas le ha abierto las puertas a alianzas conservadoras, amparadas en la gran empresa, los terratenientes, los grandes medios,  la banca usuraria y los personeros imperiales. En Brasil, en Venezuela y aquí, la descomposición de los partidos populistas, su descrédito, la corrupción, el desmanejo económico y el fin del ciclo de las bonanzas del comercio exterior pusieron de manifiesto, una vez más,  que el reformismo conduce, invariablemente, a la restauración conservadora. El capitalismo nunca –y menos ahora, en su decadencia crítica- ha sido susceptible de reformas profundas y duraderas. Como dice la canción, o se cambia todo o no se cambia nada. Y la derrota electoral del kirchnerismo confirmó ese saber popular. El gobierno de Mauricio Macri, heredero de uno de los conglomerados económicos más identificados con aquella dictadura, se abraza, simbólicamente con el presidente de EE.UU., el mismo país que engendró a los Massera y Videla.
EL ABRAZO DE LOS SUCESORES
Su abrazo simbólico intenta, también, transmitirnos el mensaje de que, al final de la historia fueron ellos y sus intereses los que triunfaron, fueron ellos los que disfrutaron de las mieles de la victoria arrancada a sangre y fuego al pueblo oprimido. Su abrazo intenta reescribir estos cuarenta años de lucha del pueblo contra la dictadura y sus herederos, entre los que se encuentran, sin dudas, los partidos políticos que se alternaron en gobierno, incluyendo el de Macri. Sin embargo, el pretendido giro histórico de los países de la región hacia posiciones liberales, hacia el restablecimiento pleno de relaciones coloniales con EE.UU. y hacia un nuevo ciclo de hambre y represión, tienen bases endebles y futuro efímero. La historia escrita por los pueblos con su sangre no será caricatura en los pasquines de los grupos empresariales pro imperialistas. Es que ni los partidos conservadores que se están alzando con el gobierno, o pretenden hacerlo, se erigen victoriosos sobre los pueblos derrotados y sus organizaciones destruidas y dirigentes asesinados o encarcelados, ni este sirviente negro de los amos blancos yanquis goza de la misma salud y atributos imperiales que sus antecesores. Los triunfos electorales de los conservadores latinoamericanos expresan, mucho más que un giro de la población hacia el liberalismo, el hartazgo y la ruptura de los pueblos con  gobiernos populistas  corruptos, ineficientes y tan entreguistas como sus predecesores. En tanto, Obama preside una potencia senil en el ocaso de su poderío,  una economía en declive, una sociedad desmembrada, derrotada en Irak y Afganistán,  impotente ante las bravuconadas de patanes como los norcoreanos, rehén de sus propios buitres usurarios y  sirviente de intereses indefendibles y sepultados por los tiempos.
Ambos, Obama y Macri y los demás, compartirán, más bien,  un paso fugaz y con escasos rastros en la historia que se está escribiendo en el mundo entero y en la región. El retroceso político, económico y cultural que representan los gobiernos conservadores será solo un breve interregno en ese proceso, mientras la hegemonía imperial yanqui se va diluyendo, lentamente, entre las sombras del pasado. El nuevo orden imperial que intentan imponer está construido en barro, asentado por la arena y condenado por la historia. Claro que el futuro de los hombres lo construyen los propios hombres, aprendiendo de sus errores y corrigiendolos. Para poder derrotar esta nueva ofensiva capitalista, para poder dar vuelta rápidamente a la página y retomar la lucha por el socialismo y para terminar con la explotación capitalista, el pueblo trabajador debe hacer un balance de lo que ha sucedido, analizar los hechos, determinar las responsabilidades, deslindarse de los populistas y sus banderas de conciliación de clases y desenmascararlos como lo que verdaderamente son, los socorristas del gran capital. Solo así, con la verdad como arma irreductible, se podrán reconstruir las organizaciones y las mayorías populares capaces de terminar rápidamente con estos engendros y reemprender la senda iniciada hace décadas por nuestros pueblos.

Queridos lectores, pueden descargar la Revista La Maza a través del siguiente link:
https://drive.google.com/file/d/0B34gi5jN6rW4WGpsU01rbXotWkE/view?usp=sharing

Desde ya muchas gracias

Comentarios

Entradas populares de este blog

Revista La Maza N° 71

Revista La Maza N° 62